Pacto Preexistente al Estado Federal
   

El Convenio de Unión o Pacto de San José de Flores (10/11/1859)

 

"Las instrucciones del gobierno de Buenos Aires a sus comisionados contenían cláusulas que el presidente Urquiza no podía aceptar. Pero las tensiones entre ambos estados se allanaron con la renuncia del gobernador de Buenos Aires, Valentín Alsina. Su hijo Adolfo, publicó un artículo declarando que el gobernador porteño había renunciado porque "dos comisiones legislativas se lo exigieron". En la Legislatura provincial se había declarado que Valentín Alsina "era en ese momento inútil para la paz como para la guerra" . Con la renuncia de Alsina y su reemplazo por el hasta entonces presidente del Senado porteño, Felipe Llavallol, se allanaron todos los obstáculos para la unión de Buenos Aires al resto de la Confederación. La misma se concretó con la firma del Convenio de Unión en San José de Flores el 10 de noviembre de 1859, ratificado por ambas partes al día siguiente."

 
 

Nos, el Presidente de la Confederación Argentina y Capitán General de sus Ejércitos.

Por cuanto: Habiendo sido celebrado un convenio de paz y fraternidad, entre los comisionados nombrados por nuestra parte y por el gobierno de Buenos Aires con la mediación amistosa del Excmo. gobierno de la República del Paraguay cuyo tenor es como sigue:

El Excmo. señor Presidente de la Confederación Argentina y Capitán General de sus Ejércitos y el Excmo. gobierno de Buenos Aires habiendo aceptado la mediación oficial, en favor de la paz interna de la Confederación Argentina, ofrecida por el Excmo. gobierno del Paraguay, dignamente representado por el Excmo. señor brigadier general don Francisco Solano López. ministro secretario de Estado en el Departamento de Guerra y Marina de dicha República, decididos a poner término a la deplorable desunión en que ha permanecido la República Argentina desde 1852, y a resolver definitivamente la cuestión que ha mantenido a la provincia de Buenos Aires separada del gremio de las demás que constituye ron y constituyen la República Argentina, las cuales unidas por el vínculo federal reconocen por ley funda mental la Constitución sancionada por el Congreso Constituyente en 1° de mayo de 1853, acordaron nombrar comisionados por ambas partes, plenamente autorizados para que discutiendo entre sí, y ante el mediador, con ánimo tranquilo y bajo la sola inspiración de la paz y del decoro de cada una de las partes, todos y cada uno de los puntos en que hasta aquí hubiese disidencia, entre las provincias confederadas y Buenos Aires, hasta arribar aun Convenio, de perfecta y perpetua reconciliación, quedará resuelta la incorporación inmediata y definitiva de Buenos Aires a la Confederación Argentina, sin mengua ninguna de los derechos de la soberanía local, reconocidos como inherentes a las provincias confedera das y declaradas por la propia Constitución Nacional; y al efecto nombraron, a saber: por parte del Excmo. señor Presidente de la Confederación Argentina y Capitán General de sus Ejércitos, a los señores brigadier general don Tomás Guido, ministro plenipotenciario de la Con federación Argentina cerca de SM. el emperador del Brasil y del Estado Oriental, brigadier general don Juan Esteban Pedernera gobernador de la provincia de San Luis y comandante en jefe de la circunscripción militar del sud, y doctor don Daniel Aráoz, diputado al Congreso Nacional por la provincia de Jujuy, y por parte del gobierno de Buenos Aires a los señores doctor don Carlos Tejedor y don Juan Bautista Peña, quienes, canjeados sus respectivos poderes y hallados en forma, convinieron en los artículos siguientes:

1º) Buenos Aires se declara parte integrante de la Confederación Argentina, y verificará la incorporación por la aceptación y jura solemne de la Constitución Nacional.

2º) Dentro de veinte días de haberse firmado el presente Convenio, se convocará una Convención que examinará la Constitución de mayo de 1853, vigente en las demás provincias argentinas.

3º) La elección de los miembros que formarán la Convención, se hará libremente por el pueblo y con sujeción a las leyes que rigen actualmente en Buenos Aires.

4º) Si la Convención Provincial aceptase la Constitución sancionada en mayo de 1853 y vigente en las demás provincias argentinas, sin hallar nada que observar a ella, la jurará Buenos Aires solemnemente en el día y en la forma que esa Convención Provincial designase.

5º) En el caso que la Convención Provincial manifieste que tiene que hacer reformas en la Constitución mencionada, estas reformas serán comunicadas al Gobierno Nacional, para que presentadas al Congreso Federal Legislativo, decida la convocación de una Convención “ad hoc” que las tome en consideración, y a la cual la provincia de Buenos Aires se obliga a enviar sus diputados, con arreglo a su población, debiendo acatarlo que esta Convención así integrada decida definitivamente, salvándose la integridad del territorio de Buenos Aires, que no podrá ser dividido sin el consentimiento de su Legislatura.

6º) Interin llega la mencionada época, Buenos Aires no mantendrá relaciones diplomáticas de ninguna clase.

7º) Todas las propiedades de la provincia que le dan sus leyes particulares, como sus establecimientos públicos, de cualquier clase y género quesean, seguirán correspondiendo a la provincia de Buenos Aires, y serán gobernadas y legisladas por la autoridad de la provincia.

8º) Se exceptúa del artículo anterior la Aduana que como por la Constitución Federal corresponden las aduanas exteriores a la Nación, queda convenido en razón de ser así en su totalidad, las que forman las rentas de Buenos Aires que la Nación garante ala provincia de Buenos Aires su presupuesto de 1859, hasta 5 años después de su incorporación, para cubrir sus gastos, inclusive su deuda interior y exterior.

9º) Las leyes actuales de Aduana de Buenos Aires sobre comercio, seguirán rigiendo hasta que el Congreso Nacional, revisando las tarifas de aduanas de la Confederación y Buenos Aires, establezca la que ha de regir para todas las aduanas exteriores.

10º) Quedando establecido por el presente pacto un perpetuo olvido de todas las causas que han producido nuestra desunión, ningún ciudadano argentino será molestado de modo alguno por hechos ni opiniones políticas durante la separación temporal de Buenos Aires, ni confiscados sus bienes por las mismas causas conforme a la Constitución de ambas partes.

11º) Después de ratificado este Convenio, el Ejército de la Confederación evacuará el territorio de Buenos Aires, dentro de quince días, y ambas partes reducirán sus armamentos al estado de paz.

12º) Habiéndose hecho ya en las provincias confederadas, la elección de presidente, la provincia de Buenos Aires, puede proceder inmediatamente al nombra miento de electores para que verifiquen la elección de presidente hasta el 1° de enero próximo, debiendo ser enviadas las actas electorales antes de vencido el tiempo señalado para el escrutinio general, si la provincia de Buenos Aires hubiese aceptado sin reserva la Constitución Nacional.

13º) Todos los generales, jefes y oficiales del Ejército de Buenos Aires dados de baja desde 1852. y que estuvieren actualmente al servicio de la Confederación serán restablecidos en su antigüedad, rango y goce de sus sueldos, pudiendo residir en la provincia o en la Confederación, según les convenga.

14º) La República del Paraguay, cuya garantía ha sido solicitada por el Excmo. señor Presidente de la Confederación Argentina, cuanto por el Excmo. gobierno de Buenos Aires, garante el cumplimiento de lo estipulado en este Convenio.

15º) El presente Convenio será sometido al Excmo. señor presidente de la República del Paraguay, para la ratificación del artículo precedente, en el término de cuarenta días o antes si fuese posible.

16º) El presente Convenio será ratificado por el Excmo. gobierno de Buenos Aires y por el Excmo. señor Presidente de la Confederación Argentina, dentro del término de cuarenta y ocho horas, o antes si fuere posible.

-En fe de lo cual el Ministro Mediador y los Comisionados del Excmo. gobierno de Buenos Aires y del Excmo. señor Presidente de la Confederación Argentina lo han firmado y sellado con sus sellos respectivos.

-Hecho en San José de flores, a los diez días del mes de noviembre de mil ochocientos cincuenta y nueve.

Por tanto: usando de las atribuciones que me han sido conferidas por el Soberano Congreso y después de haber examinado artículo por artículo el presente Convenio, lo aceptamos, aprobamos y ratificamos por el presente, prometiendo y obligándonos a nombre de la Confederación Argentina, a observar y cumplir fiel e inviolablemente todo lo contenido y estipulado en todos y cada uno de los artículos que contiene el mencionado Convenio, sin permitir que en manera alguna se contravenga a lo estipulado en él.

En fe de lo cual firmamos el presente acto de ratificación, autorizado como corresponde y sellado con nuestro sello oficial. Cuartel General en San José de flores, a once de noviembre de mil ochocientos cincuenta y nueve.

Nos el gobernador de Buenos Aires, habiendo sido debidamente autorizado por la Honorable Asamblea General Legislativa, para aceptar y confirmar, el Convenio que antecede, lo aceptamos, aprobamos y ratificamos por el presente, prometiendo y obligándonos, a nombre del Estado de Buenos Aires, a observar y cumplir fiel e inviolablemente todo lo contenido y estipulado, en todos y cada uno de los artículos que contiene el mencionado Convenio, sin permitir que en manera alguna se contra venga a lo estipulado en él.

En fe de lo cual firmamos el presente acto de ratificación autorizado según corresponde. y con el sello de Estado. En la Casa de Gobierno de Buenos Aires, a once de noviembre de mil ochocientos cincuenta y nueve.